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El maletero es uno de esos elementos que parece que llevan toda la vida ahí, en nuestros vehículos. Pero nada más lejos de la realidad. ¿Cómo viajaban los primeros conductores sin maletero? ¿Y cómo ha ido cambiando hasta lo que conocemos hoy? Veamos las respuestas a estas preguntas.

El maletero, anterior al automóvil

Para conocer el origen del maletero del coche, un buen ejercicio es estudiar sus distintas denominaciones en los países angloparlantesboot en Reino Unido y trunk en Estados Unidos. Al fin y al cabo, este último país es la cuna del automóvil, aunque como veremos el origen del maletero es mucho anterior.

Nos tenemos que remontar al año 1600, cuando la forma de transporte particular era el carruaje tirado por caballos. Muchos de estos carruajes (y la posteriores diligencias que conocemos de las películas del oeste), tenían una especie de soportes laterales que servían de asientos exterioresadicionales. Estos soportes serían denominados en Reino Unido con el nombre de boots.

En estos boots iban sentados sirvientes o guardias, pero también gente ordinaria cuando el coche de caballos se popularizó entre las clases medias. Estos asientos se convertirían también en lugares de almacenaje, y con el tiempo pasarían a situarse en la parte delantera, donde iba sentado el conductor del carruaje, y efectivamente en la parte trasera tras la cabina. Tal y donde lo encontramos en los vehículos de hoy.

A Estados Unidos llegó también esta denominación a través de los colonos británicos. Sin embargo, con el final de la era del coche de caballos y el inicio del automóvil a principios del siglo XX, también cambió la forma de guardar el equipaje. Los primeros modelos no contaban con espacios de almacenaje. Lo habitual era que las mercancías se colocasen sobre unos estantes situados detrás del habitáculo y sujetos con correas de cuero; pero en 1907 se hace referencia a los primeros baúles o arcones para automóvil, que en inglés se denominan trunks y se consideraban un extra del vehículo. Posteriormente estos baúles se integrarían en su estructura, convirtiéndose en los maleteros de hoy, pero la denominación seguiría perdurando.

Una última curiosidad lingüística. En India (antigua colonia británica), el maletero recibe el nombre de dickie. Los dickies eran una especie de asientos abatibles situados en la parte trasera de los vehículos de mediados de siglo. Estos asientos se abrían o plegaban a conveniencia y eran muy populares en los modelos destinados al mercado indio; con el clima tan caluroso que tiene el país, resultaba muy refrescante ir sentado allí, al aire libre. Sin embargo, estos asientos adicionales también se usaban para portar todo tipo de equipaje y mercancía. De esta forma, el futuro maletero también recibiría esta denominación.

Maleteros muy diferentes entre sí

Como decimos, con el paso del tiempo, el espacio de almacenaje acabaría por integrarse en la estructura del vehículo, incluso formando parte del propio habitáculo. Ocurrió antes en Reino Unido que en Estados Unidos, motivo por el cual no llegó a calar el término trunk en las islas británicas y sí el anteriormente utilizado boot.

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El maletero como espacio del vehículo ha estado situado tradicionalmente en la parte trasera del mismo, pero ha ido cambiando de posición en determinados modelos. El motivo principal ha sido la situación del motor; como éste generalmente va en la parte delantera, el maletero va en la trasera. Sin embargo, modelos que han llevado el motor atrás contaban con un maletero delantero. Incluso determinados modelos eléctricos, donde el motor está situado bajo los pasajeros, cuentan con maletero tanto atrás como delante.

Otros elementos que han ido variando su posición son las bisagras de apertura, especialmente en aquellos vehículos con un mayor espacio de almacenaje para la carga de mercancías. En ciertos modelos las bisagras estaban debajo, abriéndose el portón hacia abajo. Incluso en algunos el propio portón servía como mesa de trabajo o como extensión del propio maletero. Este modelo de portón se llamó trailgate (portón de cola), un término muy usado por muchas marcas para sus modelos wagon o SUV, como Kia en su Ceed Tourer.

La bisagra también podía estar situada arriba, elevándose el portón. En los modelos con maletero, este tipo de portón se llamó hatch (escotilla), dando lugar a los diseños conocidos como hatchback (escotilla trasera). Este tipo de apertura en forma de concha terminaría por imponerse en los turismos y utilitarios por ofrecer mayores facilidades a la hora de cargar bultos; aunque también podemos ver modelos de todoterrenos o pickups con bisagra inferior e incluso lateral, permitiendo abrir el portón horizontalmente como una puerta más del vehículo.

El maletero como ejemplo de la evolución del automóvil

El maletero tal y como lo conocemos hoy  se desarrollaría principalmente en la década de los 50 se desarrollaría principalmente en la década de los 50. El mayor logro en aquellos años era que se pudiese abrir con una sola mano. Así, se introdujo el mecanismo que mantenía abierto el maletero, el que impulsaba el portón hacia arriba y el que lo hacía cerrarse automáticamente. También pudimos ver el primer maletero operado eléctricamente y el que se podía abrir por control remoto.

Las décadas siguientes sirvieron para perfeccionar estos sistemas, con mecanismos hidráulicos y electrónicos; pero también para introducir otras características más básicas como la moqueta o la iluminación interior. También se habilitaron compartimentos para alojar la rueda de repuesto o el juego de herramientas, elementos hoy obligatorios por la normativa vial.

La llegada de las nuevas tecnologías ha terminado por revolucionar la forma de trabajar con el maletero. Hoy en día podemos abrirlo con tan sólo acercarnos a él, como con el sistema Smart Power Tailgate de KiaDisponible para el Ceed Tourer, conseguimos que el portón se abra automáticamente con tan sólo acercarnos con la llave inteligente Ceed.

Pero no todas las innovaciones consisten en aplicar la electrónica, sino también principios básicos de ergonomía. Cosas tan sencillas como bajar la altura de la boca del maletero 87 mm, como se ha hecho en todas las versiones del Ceed, facilitan enormemente la carga de los bultos más pesados. El aprovechamiento del espacio es otro de los signos de identidad de estos nuevos modelos, consiguiendo por ejemplo 395 litros en el Kia Ceed y hasta 1642 litros en el Ceed Tourer; algo impensable en modelos de hace pocos años e incluso en algunos actuales del mismo segmento.

Esta última versión Tourer supone también un ejemplo de cómo aprovechar al máximo el habitáculo. Abatiendo los asientos traseros podemos conseguir una superficie totalmente plana de principio a fin, pudiendo hacerlo además desde los propios asientos o de forma remota desde la palanca situada junto al portón. Además, gracias a elementos como las barras de techo, la bandeja organizadora bajo la zona de carga, el sistema de organización de carga con raíles o la red de maletero, el espacio se aprovecha al máximo.

Aunque parece que el maletero es un elemento que no ha cambiado nunca, en realidad ya estaba antes incluso de la aparición del automóvil y ha evolucionado con él. Fabricantes como Kia saben darle el valor que se merece, porque saben que es uno de esos elementos indispensables que deben ajustarse al día a día del conductor. Si antes el objetivo era poder abrir el portón con una sola mano, hoy es indispensable mejorar su ergonomía al máximo para cuidar de nuestras espaldas.

Imágenes | Kia, Wikimedia: Stephen FoskettCZmarlinJames Pollard.